domingo, 23 de septiembre de 2012
Paulo Coelho
Paulo Coelho de Souza (24 de agosto de 1947, Río de Janeiro) es un novelista, dramaturgo y letrista brasileño.
Es uno de los escritores más leídos del mundo con más de 140 millones de libros vendidos en más de 150 países, traducidos a 73 lenguas.1 2 Ha recibido destacados premios y reconocimientos internacionales, como el premio Crystal Award que concede el Foro Económico Mundial, la prestigiosa distinción Chevalier de L' Ordre National de La Legión d' Honneur del gobierno Francés y la Medalla de Oro de Galicia, entre muchos otros premios que lo han consagrado como uno de los grandes escritores de nuestro tiempo. Desde octubre de 2002 es miembro de la Academia Brasileña de las Letras. Además de recibir destacados premios y menciones internacionales, en la actualidad es consejero especial de la Unesco para el programa de convergencia espiritual y diálogos interculturales.Brida - 2003.3
Escribe una columna periodística semanal que se publica en medios de todo el mundo. Alcanzó el éxito con su mayor obra El alquimista.
El Alquimista
En 1988 escribe un segundo libro muy distinto al primero: El alquimista. Se trata de un libro simbólico, una metáfora de la vida, en el que refleja sus estudios de alquimia durante once años. En su primera edición sólo logra vender 900 ejemplares y la editorial decide no seguir con la publicación.9 2
Busca entonces una editorial mayor que se interese por su obra, la editora Rocco. En 1990 se publica Brida, que habla del don que cada uno de nosotros lleva dentro. La publicación de este libro, que esta vez ya tuvo la atención de la prensa, lleva a El Alquimista y el Diario de un Mago al top de las listas de best sellers. El Alquimista vende más copias que ningún otro libro en la historia de Brasil y se inscribe en el Libro Guinness de los récords, por ser el libro más traducido (53 idiomas) hasta octubre de 2003.10 En 2002, el Jornal de Letras de Portugal, la mayor autoridad en el campo de la literatura y del mercado literario en lengua portuguesa, confiere a El Alquimista el título de libro más vendido de este idioma en toda su historia.
En mayo de 1993 la editorial HarperCollins publica una ambiciosa edición de 50.000 copias de El Alquimista, lo que representa la mayor edición inicial de un libro brasileño en los Estados Unidos. El director ejecutivo de la editorial, John Loudon, presenta el libro diciendo: 'Era como levantarse al amanecer y ver salir el sol mientras el resto del mundo seguía dormido. Esperad a que todos los demás se despierten y vean esto también.' Paulo se siente colmado de alegría al saber del entusiasmo de HarperCollins por el libro. 'Este es un momento muy especial para mí', dice Paulo. Su editor concluye la presentación diciendo: 'Espero que la publicación del libro sea tan larga, excitante y llena de éxito como ha sido su historia en Latinoamérica.'
En el 2002, 10 años después, John Loudon le escribe a Paulo. 'El Alquimista se ha convertido en uno de los libros más importantes en la historia reciente de nuestra compañía. Estamos muy orgullosos del libro y de su éxito. ¡La historia de su éxito con nosotros refleja la historia del libro!'. HarperCollins planea una ambiciosa campaña para el 10º aniversario de su edición del libro, que incluye una versión mass market a la venta en todo el mundo para la creciente legión de fans del libro.
'Su forma de escribir es, verdaderamente, como música, es tan bonita. Es un don que envidio por encima de todos', dice Julia Roberts para el documental 'Paulo Coelho: el alquimista de la palabra' de Discovery Networks/Polo Imagen. Por otro lado, Madonna declara en una entrevista para la revista alemana "Sonntag-Aktuell", 'El Alquimista es un libro precioso sobre la magia, los sueños y los tesoros que buscamos en otro sitio y luego encontramos en nuestro umbral.'
jueves, 4 de marzo de 2010
LOS ROMANCES
A) Introducción
Los romances son poemas épicos o épico-líricos, casi siempre breves, compuestos originariamente para ser cantados o recitados al son de un instrumento. José Luís Alborg ha escrito que el Romancero constituye la poesía nacional por excelencia: "un inmenso poema disperso y popular", que representa una de las pocas cumbres excelsas en la literatura universal, capaz de llegar al alma de todo un pueblo sin distinción de clases y sin necesidad de preparación intelectual.
Están formados por un número indefinido de versos octosílabos con rima asonante en los pares - manteniendo casi siempre la misma rima durante toda la composición -, mientras quedan libres los impares. Éste es el resultado de escribir como versos diferentes los dos hemistiquios de los versos heroicos, los de los cantares de gesta, que tendían a las dieciséis sílabas y eran monorrimos.
Los romances más antiguos son de finales del siglo XIV y principalmente del siglo XV. Se llaman romances viejos y pertenecen a la literatura popular y tradicional con todas sus características de transmisión oral, anonimia, variantes, etc.
Conservamos gran número de romances viejos porque en los siglos XV y XVI, como sucedió con la lírica popular, se recopilaron en Cancioneros o Romanceros, como el Cancionero de Romances , publicado hacia 1547 o el Romancero General de 1600. También se han conservado - con la creación a su vez de nuevos romances - en la tradición oral moderna, con numerosas variantes, en la Península, Hispanoamérica y la comunidades judeo-sefardíes.
A partir del siglo XVI hasta finales del XVII, muchos poetas cultos - Cervantes, Lope de Vega, Góngora, Quevedo,. - componen también romances, a los que se les da el nombre de romances nuevos o artísticos que amplían y renuevan el contenido temático y los recursos formales. Durante el Romanticismo y en el siglo XX se conocerá una nueva floración de este tipo de romances cultos - Duque de Rivas, Zorrilla, Antonio Machado, Unamuno, Gerardo Diego, García Lorca, Alberti.
B) Origen
Según la teoría más admitida, los romances más viejos proceden de ciertos fragmentos de los antiguos cantares de gesta, especialmente atractivos para el pueblo, que los retenía en la memoria y después de cierto tiempo, desgajados del cantar, cobraban vida independiente y eran cantados como composiciones autónomas con ciertas transformaciones. En palabras de Menéndez Pidal: "Los oyentes se hacían repetir el pasaje más atractivo del poema que el cantor les cantaba; lo aprendían de memoria y al cantarlo ellos, a su vez, lo popularizaban, formando con esos pocos versos un canto aparte, independiente: un romance". Son los llamados romances épico tradicionales .
Más tarde, los juglares, dándose cuenta del éxito de los romances tradicionales, compusieron otros muchos, no desgajados de un cantar, sino inventados por ellos, generalmente más extensos y con una temática más amplia. Los autores desaparecen en el anonimato, y la colectividad, plenamente identificada con ellos, los canta, modifica y transmite. Estos últimos se conocen con el nombre de romances juglarescos.
C) Temas
Los temas del Romancero viejo son muy variados. Sin ser exhaustiva se propone la siguiente clasificación temática:
i) Romances histórico-legendarios nacionales De historia épica: Don Rodrigo, Bernardo del Carpio, los Infantes de Lara, Fernán Gonzáles, el Cid.
De historia contemporánea: Pedro el Cruel. Noticieros que se dividen en fronterizos, sobre los episodios militares de la guerra de Granada, y moriscos, donde los hechos relatados están vistos desde el lado musulmán.
ii) Romances histórico-legendarios extranjeros:
El ciclo carolingio: Carlomagno, Roldán, Roncesvalles.
El ciclo bretón, sobre la llamada "materia de Bretaña" - leyendas caballerescas bretonas dadas a conocer por los "romans courtois" -: Lanzarote y Tristán
iii) Romances de historias bíblicas y grecorromanas
(tomados de las obras del mester de clerecía): Saúl, David, Paris, Elena, Nerón.
iv) Romances novelescos:
de amor,
misterio,
venganza,
aventuras.
Por su importancia, aunque ya no dentro de la clasificación temática, hay que mencionar los llamados romanes líricos, de escasa acción y con predominio del sentimiento, principalmente el amoroso.
D) Estilo
Desde el punto de vista estilístico, el Romancero manifiesta una gran sencillez y sobriedad de recursos: descripciones parcas y realitas, casi total ausencia de elementos fantásticos o maravillosos, escasez de adjetivos y metáforas. A pesar de ello se consigue una extraordinaria viveza narrativa y los más variados efectos poéticos.
Destaca en el romancero la inmediata composición de la escena y la presentación de los personajes, la aproximación a la realidad con una gran fuerza plástica y el arte de saber llevar, sin dilaciones, la atención del oyente hacia el núcleo temático. Se combinan admirablemente la narración y el diálogo; mediante éste se consigue el característico movimiento dramático de muchos romanes.
La alternancia en la utilización de las formas verbales - presente/pretérito - es otro aspecto que anima la narración con el cambio de perspectivas temporales, desde un pasado lejano a un pasado cercano e incluso a un presente o viceversa.
Las fórmula expresivas más utilizadas son las repeticiones de palabras o frase y el uso del paralelismo para conseguir una mayor intensidad emocional y rítmica. También se usan con mucha frecuencia las formas deícticas, apostróficas y exclamativas para conseguir mayor emotividad y recabar la atención del oyente.
Otra característica muy importante es el fragmentarismo: El romance se centra en un momento determinado de la acción. Los antecedentes no aparecen porque son conocidos o no interesan, y se entra, como ya hemos dicho, directamente en el asunto. Además, con mucha frecuencia, la narración se rompe bruscamente sin que se conozca el desenlace final. El resultado es de una increíble eficacia poética, al atrapar al oyente en el misterio y la emoción, y hacerle participar con su propia imaginación, lanzada a una actividad creadora personal.
http://www.rinconcastellano.com/edadmedia/romancero.html
Los romances son poemas épicos o épico-líricos, casi siempre breves, compuestos originariamente para ser cantados o recitados al son de un instrumento. José Luís Alborg ha escrito que el Romancero constituye la poesía nacional por excelencia: "un inmenso poema disperso y popular", que representa una de las pocas cumbres excelsas en la literatura universal, capaz de llegar al alma de todo un pueblo sin distinción de clases y sin necesidad de preparación intelectual.
Están formados por un número indefinido de versos octosílabos con rima asonante en los pares - manteniendo casi siempre la misma rima durante toda la composición -, mientras quedan libres los impares. Éste es el resultado de escribir como versos diferentes los dos hemistiquios de los versos heroicos, los de los cantares de gesta, que tendían a las dieciséis sílabas y eran monorrimos.
Los romances más antiguos son de finales del siglo XIV y principalmente del siglo XV. Se llaman romances viejos y pertenecen a la literatura popular y tradicional con todas sus características de transmisión oral, anonimia, variantes, etc.
Conservamos gran número de romances viejos porque en los siglos XV y XVI, como sucedió con la lírica popular, se recopilaron en Cancioneros o Romanceros, como el Cancionero de Romances , publicado hacia 1547 o el Romancero General de 1600. También se han conservado - con la creación a su vez de nuevos romances - en la tradición oral moderna, con numerosas variantes, en la Península, Hispanoamérica y la comunidades judeo-sefardíes.
A partir del siglo XVI hasta finales del XVII, muchos poetas cultos - Cervantes, Lope de Vega, Góngora, Quevedo,. - componen también romances, a los que se les da el nombre de romances nuevos o artísticos que amplían y renuevan el contenido temático y los recursos formales. Durante el Romanticismo y en el siglo XX se conocerá una nueva floración de este tipo de romances cultos - Duque de Rivas, Zorrilla, Antonio Machado, Unamuno, Gerardo Diego, García Lorca, Alberti.
B) Origen
Según la teoría más admitida, los romances más viejos proceden de ciertos fragmentos de los antiguos cantares de gesta, especialmente atractivos para el pueblo, que los retenía en la memoria y después de cierto tiempo, desgajados del cantar, cobraban vida independiente y eran cantados como composiciones autónomas con ciertas transformaciones. En palabras de Menéndez Pidal: "Los oyentes se hacían repetir el pasaje más atractivo del poema que el cantor les cantaba; lo aprendían de memoria y al cantarlo ellos, a su vez, lo popularizaban, formando con esos pocos versos un canto aparte, independiente: un romance". Son los llamados romances épico tradicionales .
Más tarde, los juglares, dándose cuenta del éxito de los romances tradicionales, compusieron otros muchos, no desgajados de un cantar, sino inventados por ellos, generalmente más extensos y con una temática más amplia. Los autores desaparecen en el anonimato, y la colectividad, plenamente identificada con ellos, los canta, modifica y transmite. Estos últimos se conocen con el nombre de romances juglarescos.
C) Temas
Los temas del Romancero viejo son muy variados. Sin ser exhaustiva se propone la siguiente clasificación temática:
i) Romances histórico-legendarios nacionales De historia épica: Don Rodrigo, Bernardo del Carpio, los Infantes de Lara, Fernán Gonzáles, el Cid.
De historia contemporánea: Pedro el Cruel. Noticieros que se dividen en fronterizos, sobre los episodios militares de la guerra de Granada, y moriscos, donde los hechos relatados están vistos desde el lado musulmán.
ii) Romances histórico-legendarios extranjeros:
El ciclo carolingio: Carlomagno, Roldán, Roncesvalles.
El ciclo bretón, sobre la llamada "materia de Bretaña" - leyendas caballerescas bretonas dadas a conocer por los "romans courtois" -: Lanzarote y Tristán
iii) Romances de historias bíblicas y grecorromanas
(tomados de las obras del mester de clerecía): Saúl, David, Paris, Elena, Nerón.
iv) Romances novelescos:
de amor,
misterio,
venganza,
aventuras.
Por su importancia, aunque ya no dentro de la clasificación temática, hay que mencionar los llamados romanes líricos, de escasa acción y con predominio del sentimiento, principalmente el amoroso.
D) Estilo
Desde el punto de vista estilístico, el Romancero manifiesta una gran sencillez y sobriedad de recursos: descripciones parcas y realitas, casi total ausencia de elementos fantásticos o maravillosos, escasez de adjetivos y metáforas. A pesar de ello se consigue una extraordinaria viveza narrativa y los más variados efectos poéticos.
Destaca en el romancero la inmediata composición de la escena y la presentación de los personajes, la aproximación a la realidad con una gran fuerza plástica y el arte de saber llevar, sin dilaciones, la atención del oyente hacia el núcleo temático. Se combinan admirablemente la narración y el diálogo; mediante éste se consigue el característico movimiento dramático de muchos romanes.
La alternancia en la utilización de las formas verbales - presente/pretérito - es otro aspecto que anima la narración con el cambio de perspectivas temporales, desde un pasado lejano a un pasado cercano e incluso a un presente o viceversa.
Las fórmula expresivas más utilizadas son las repeticiones de palabras o frase y el uso del paralelismo para conseguir una mayor intensidad emocional y rítmica. También se usan con mucha frecuencia las formas deícticas, apostróficas y exclamativas para conseguir mayor emotividad y recabar la atención del oyente.
Otra característica muy importante es el fragmentarismo: El romance se centra en un momento determinado de la acción. Los antecedentes no aparecen porque son conocidos o no interesan, y se entra, como ya hemos dicho, directamente en el asunto. Además, con mucha frecuencia, la narración se rompe bruscamente sin que se conozca el desenlace final. El resultado es de una increíble eficacia poética, al atrapar al oyente en el misterio y la emoción, y hacerle participar con su propia imaginación, lanzada a una actividad creadora personal.
http://www.rinconcastellano.com/edadmedia/romancero.html
martes, 3 de noviembre de 2009
Gramática 9B
Oración compuesta subordinada
Consta de dos oraciones: una principal o subordinante que puede tener sentido por sí sola, y otra subordinada cuyo sentido depende de la oración principal.
Las oraciones subordinadas se relacionan con las oraciones subordinantes por medio de enlaces que pueden ser pronombres y adverbios relativos: que, quien el cual, cuyo, donde, como, cuando, cuanto. Existen también algunas conjunciones que pueden servir de enlace para la construcción de oraciones compuestas subordinadas: que, aunque, porque, puesto que, ya que, si, así, a pesar de que, lo mismo que, etc. Ejemplo:
Oración subordinante o principal
Enlace
Oración subordinada
Dijo
que
no iría al seminario
Las oraciones compuestas subordinadas pueden ser de tres clases: adjetivas, adverbiales o sustantivas según que desempeñen la función de un adjetivo, de un adverbio o de un sustantivo.
3.2.1. Oraciones Compuestas Subordinadas Adjetivas
Mediante estas oraciones se puede realizar el proceso de relativización que consiste en incluir una oración subordinada como parte de un sintagma nominal (sujeto o complemento). La oración relativa normalmente está precedida por las palabras que, el cual, la cual, quien, cuyo, cuya, etc. y modifica el nombre de la oración subordinante o principal, como lo haría un adjetivo. Esta modificación puede restringir la extensión y ampliar la comprehensión o añadir cierta información sobre dicho nombre. Este nombre se denomina antecedente.Hay dos clases de subordinadas adjetivas: especificativas y explicativas.
Especificativas. Restringen la extensión del antecedente o de los individuos a los que se refiere el nombre.
Las señoras que estaban cansadas se retiraron
En el anterior ejemplo, el antecedente es señoras y la oración subordinada adjetiva que lo modifica, que estaban cansadas, significa que sólo se retiraron aquellas que estaban cansadas.
Explicativas. Estas oraciones, al igual que las relativas especificativas, proceden de dos oraciones; se diferencian en que éstas no restringen la extensión o sentido del nombre antecedente, sino que agregan cierta circunstancia (causa, motivo, etc.) de lo significado en otra subordinante o principal. Sintácticamente van después del nombre con comas al principio y al final de la explicación. Ejemplo:
Las señoras, que estaban cansadas, se retiraron
Esta oración dice que las señoras (todas) estaban cansadas y que por ese motivo se retiraron.
3.2.2 Oraciones compuestas subordinadas adverbiales o circunstanciales.
Estas oraciones modifican al verbo. Se clasifican de la misma manera que los complementos circunstanciales de la oración simple; por tanto, pertenecen a las siguientes clases: modales, temporales, causales, condicionales, concesivas y locativas.
Oraciones compuestas subordinadas circunstanciales modales Estas oraciones indican cómo se realiza la acción de la predicación principal; pueden expresarse de tres formas básicas:
Conectadas a la principal mediante el adverbio como:
Obraré como me lo aconsejó mi padreLeía como se lo enseñaron.
Encabezadas por un gerundio (-ndo), sin ningún conector.
Se duerme pensando en los huevos del gallo
Mediante una forma infinitiva (ar, er, ir), introducida por una preposición
Ahuyentaron a los ladrones sin disparar un solo tiro
Oraciones compuestas subordinadas circunstanciales temporales. Denotan uno de los tres momentos temporales de la situación de la predicación principal: simultaneidad, anterioridad, posterioridad.
Simultaneidad. En este tipo de oraciones, la acción de la subordinada se realiza al mismo tiempo que la acción de la principal. Esta simultaneidad se puede expresar mediante un conector (cuando, mientras, mientras que, en tanto que) o mediante las formas de gerundio o de infinitivo precedido de la contracción al. Ejemplos:
Mientras exista defenderé mis derechos.Viendo a su padre lloró inconsolablementeLloró inconsolablemente al ver a su padre
Anterioridad. En este tipo de oraciones, la acción expresada en la subordinada corresponde a un tiempo anterior al de la principal. Esta anterioridad puede expresarse por las conjunciones antes de que, antes de (seguido de verbo en forma infinitiva). Ejemplos:
Termina el ejercicio antes de que pasemos al comedorSe pelearon antes de morir el padre.
Posterioridad. Estas oraciones indican que la acción expresada en la subordinada es posterior a la acción denotada en la principal. La posterioridad se expresa mediante las conjunciones después de que, después de (seguido de infinitivo). Ejemplos:
Después de dejar al niño salieron a divertirsePuedes ir al cine después de que termines tu trabajo
Oraciones compuestas subordinadas circunstanciales locativas. Estas oraciones expresan el lugar de la acción contenida en la oración principal. Están encabezadas por el adverbio donde, solo o acompañado de preposiciones: adonde (lugar de destino); de donde (procedencia u origen); hacia donde (dirección); por donde (lugar de tránsito); hasta donde (límite del movimiento o acción). Ejemplos:
Voy adonde tú quierasTú no sabes de dónde vieneCuéntanos hacia donde te diriges Salió por donde le habías advertidoLeamos el libro hasta donde nos dijo el profesor
Oraciones compuestas subordinadas circunstanciales causales. Estas oraciones indican la causa o motivo de una acción. Se expresan mediante tres procedimientos: por medio de un conector: porque, ya que, puesto que, pues; por medio de un verbo en forma infinitiva precedido de la preposición por, y por medio de la forma de gerundio.
Conector porque
Lo despidieron del trabajo porque no rendía
Forma infinitiva, precedido de la preposición por.
Lo despidieron por no rendirLo critican por llevar barba
Forma de gerundio
Viendo que el altímetro no funcionaba, aterrizó
Oraciones compuestas subordinadas circunstanciales consecutivas. Sirven para expresar una consecuencia derivada de la acción anterior. Se expresan mediante los conectores por lo tanto, de suerte que, de modo que, de manera que, así que y que. Ejemplos:
La explicación fue muy clara; de manera que podemos hacer todos los ejercicios.Estamos cansados; por lo tanto, no trabajamos másHacía tanto calor que se quitó la chaqueta.
Oraciones compuestas subordinadas circunstanciales condicionales. Indican la condición que debe cumplirse para que se realice lo expresado en la oración principal. Generalmente se introducen por la conjunción si, siempre y cuando. Ejemplos:
Si mañana hace buen tiempo saldremos tempranoVoy a tu casa con tal de que nos invites a un buen vino
Son oraciones que desempeñan la misma función que tiene un nombre en una oración simple: sujeto, complemento directo.
Oraciones compuestas subordinadas sustantivas con función de sujeto. Representan el sujeto de la oración principal. Estas oraciones están encabezadas por el enlace que y en algunas ocasiones a éste se le antepone un artículo. Ejemplos:
No me agrada que fumes
Me disgusta que llegues tarde
Es probable que no llame
El que fumes no me agrada
El que llegues tarde me disgusta
Lo que tú dices me disgusta mucho
El que no me escribiese es señal de su desinterés
Oraciones compuestas subordinadas sustantivas con función de complemento directo (objetivas). Estas oraciones son exigidas por verbos que denotan declaración tales como decir, afirmar, argüir, asegurar, demostrar, informar, aducir, manifestar. También por verbos que denotan voluntad como: desear, anhelar, ansiar, aspirar, pretender, pedir, querer. Y finalmente, por verbos que denotan procesos mentales como pensar, considerar, creer, calcular, comprender, inquirir, juzgar, imaginar.Hay tres procedimientos para construir las oraciones objetivas:
Mediante la conjunción que
Demostraba que el testigo mentía
Quiero que pienses en mi propuestaImagina que te acaricia una sirena
Con el estilo directo en los verbos de declaración. En este caso la conexión está indicada por dos puntos ( : ) después del verbo: Dijo: " no tengo dinero".
Por medio de la forma infinitiva en los verbos de voluntad y de procesos mentales: Quiero llevar el proceso hasta las últimas consecuencias
3.3. Oración compuesta yuxtapuesta
Está constituida por dos o más oraciones que forman una unidad de sentido. Estas oraciones no están unidas por conjunciones o relativos sino por signos de puntuación.
Vine, vi y vencí.
No vive lejos; vive cerca
Tomamos chocolate; estaba muy rico
Escríbeme; te contestaré enseguida
Consta de dos oraciones: una principal o subordinante que puede tener sentido por sí sola, y otra subordinada cuyo sentido depende de la oración principal.
Las oraciones subordinadas se relacionan con las oraciones subordinantes por medio de enlaces que pueden ser pronombres y adverbios relativos: que, quien el cual, cuyo, donde, como, cuando, cuanto. Existen también algunas conjunciones que pueden servir de enlace para la construcción de oraciones compuestas subordinadas: que, aunque, porque, puesto que, ya que, si, así, a pesar de que, lo mismo que, etc. Ejemplo:
Oración subordinante o principal
Enlace
Oración subordinada
Dijo
que
no iría al seminario
Las oraciones compuestas subordinadas pueden ser de tres clases: adjetivas, adverbiales o sustantivas según que desempeñen la función de un adjetivo, de un adverbio o de un sustantivo.
3.2.1. Oraciones Compuestas Subordinadas Adjetivas
Mediante estas oraciones se puede realizar el proceso de relativización que consiste en incluir una oración subordinada como parte de un sintagma nominal (sujeto o complemento). La oración relativa normalmente está precedida por las palabras que, el cual, la cual, quien, cuyo, cuya, etc. y modifica el nombre de la oración subordinante o principal, como lo haría un adjetivo. Esta modificación puede restringir la extensión y ampliar la comprehensión o añadir cierta información sobre dicho nombre. Este nombre se denomina antecedente.Hay dos clases de subordinadas adjetivas: especificativas y explicativas.
Especificativas. Restringen la extensión del antecedente o de los individuos a los que se refiere el nombre.
Las señoras que estaban cansadas se retiraron
En el anterior ejemplo, el antecedente es señoras y la oración subordinada adjetiva que lo modifica, que estaban cansadas, significa que sólo se retiraron aquellas que estaban cansadas.
Explicativas. Estas oraciones, al igual que las relativas especificativas, proceden de dos oraciones; se diferencian en que éstas no restringen la extensión o sentido del nombre antecedente, sino que agregan cierta circunstancia (causa, motivo, etc.) de lo significado en otra subordinante o principal. Sintácticamente van después del nombre con comas al principio y al final de la explicación. Ejemplo:
Las señoras, que estaban cansadas, se retiraron
Esta oración dice que las señoras (todas) estaban cansadas y que por ese motivo se retiraron.
3.2.2 Oraciones compuestas subordinadas adverbiales o circunstanciales.
Estas oraciones modifican al verbo. Se clasifican de la misma manera que los complementos circunstanciales de la oración simple; por tanto, pertenecen a las siguientes clases: modales, temporales, causales, condicionales, concesivas y locativas.
Oraciones compuestas subordinadas circunstanciales modales Estas oraciones indican cómo se realiza la acción de la predicación principal; pueden expresarse de tres formas básicas:
Conectadas a la principal mediante el adverbio como:
Obraré como me lo aconsejó mi padreLeía como se lo enseñaron.
Encabezadas por un gerundio (-ndo), sin ningún conector.
Se duerme pensando en los huevos del gallo
Mediante una forma infinitiva (ar, er, ir), introducida por una preposición
Ahuyentaron a los ladrones sin disparar un solo tiro
Oraciones compuestas subordinadas circunstanciales temporales. Denotan uno de los tres momentos temporales de la situación de la predicación principal: simultaneidad, anterioridad, posterioridad.
Simultaneidad. En este tipo de oraciones, la acción de la subordinada se realiza al mismo tiempo que la acción de la principal. Esta simultaneidad se puede expresar mediante un conector (cuando, mientras, mientras que, en tanto que) o mediante las formas de gerundio o de infinitivo precedido de la contracción al. Ejemplos:
Mientras exista defenderé mis derechos.Viendo a su padre lloró inconsolablementeLloró inconsolablemente al ver a su padre
Anterioridad. En este tipo de oraciones, la acción expresada en la subordinada corresponde a un tiempo anterior al de la principal. Esta anterioridad puede expresarse por las conjunciones antes de que, antes de (seguido de verbo en forma infinitiva). Ejemplos:
Termina el ejercicio antes de que pasemos al comedorSe pelearon antes de morir el padre.
Posterioridad. Estas oraciones indican que la acción expresada en la subordinada es posterior a la acción denotada en la principal. La posterioridad se expresa mediante las conjunciones después de que, después de (seguido de infinitivo). Ejemplos:
Después de dejar al niño salieron a divertirsePuedes ir al cine después de que termines tu trabajo
Oraciones compuestas subordinadas circunstanciales locativas. Estas oraciones expresan el lugar de la acción contenida en la oración principal. Están encabezadas por el adverbio donde, solo o acompañado de preposiciones: adonde (lugar de destino); de donde (procedencia u origen); hacia donde (dirección); por donde (lugar de tránsito); hasta donde (límite del movimiento o acción). Ejemplos:
Voy adonde tú quierasTú no sabes de dónde vieneCuéntanos hacia donde te diriges Salió por donde le habías advertidoLeamos el libro hasta donde nos dijo el profesor
Oraciones compuestas subordinadas circunstanciales causales. Estas oraciones indican la causa o motivo de una acción. Se expresan mediante tres procedimientos: por medio de un conector: porque, ya que, puesto que, pues; por medio de un verbo en forma infinitiva precedido de la preposición por, y por medio de la forma de gerundio.
Conector porque
Lo despidieron del trabajo porque no rendía
Forma infinitiva, precedido de la preposición por.
Lo despidieron por no rendirLo critican por llevar barba
Forma de gerundio
Viendo que el altímetro no funcionaba, aterrizó
Oraciones compuestas subordinadas circunstanciales consecutivas. Sirven para expresar una consecuencia derivada de la acción anterior. Se expresan mediante los conectores por lo tanto, de suerte que, de modo que, de manera que, así que y que. Ejemplos:
La explicación fue muy clara; de manera que podemos hacer todos los ejercicios.Estamos cansados; por lo tanto, no trabajamos másHacía tanto calor que se quitó la chaqueta.
Oraciones compuestas subordinadas circunstanciales condicionales. Indican la condición que debe cumplirse para que se realice lo expresado en la oración principal. Generalmente se introducen por la conjunción si, siempre y cuando. Ejemplos:
Si mañana hace buen tiempo saldremos tempranoVoy a tu casa con tal de que nos invites a un buen vino
Son oraciones que desempeñan la misma función que tiene un nombre en una oración simple: sujeto, complemento directo.
Oraciones compuestas subordinadas sustantivas con función de sujeto. Representan el sujeto de la oración principal. Estas oraciones están encabezadas por el enlace que y en algunas ocasiones a éste se le antepone un artículo. Ejemplos:
No me agrada que fumes
Me disgusta que llegues tarde
Es probable que no llame
El que fumes no me agrada
El que llegues tarde me disgusta
Lo que tú dices me disgusta mucho
El que no me escribiese es señal de su desinterés
Oraciones compuestas subordinadas sustantivas con función de complemento directo (objetivas). Estas oraciones son exigidas por verbos que denotan declaración tales como decir, afirmar, argüir, asegurar, demostrar, informar, aducir, manifestar. También por verbos que denotan voluntad como: desear, anhelar, ansiar, aspirar, pretender, pedir, querer. Y finalmente, por verbos que denotan procesos mentales como pensar, considerar, creer, calcular, comprender, inquirir, juzgar, imaginar.Hay tres procedimientos para construir las oraciones objetivas:
Mediante la conjunción que
Demostraba que el testigo mentía
Quiero que pienses en mi propuestaImagina que te acaricia una sirena
Con el estilo directo en los verbos de declaración. En este caso la conexión está indicada por dos puntos ( : ) después del verbo: Dijo: " no tengo dinero".
Por medio de la forma infinitiva en los verbos de voluntad y de procesos mentales: Quiero llevar el proceso hasta las últimas consecuencias
3.3. Oración compuesta yuxtapuesta
Está constituida por dos o más oraciones que forman una unidad de sentido. Estas oraciones no están unidas por conjunciones o relativos sino por signos de puntuación.
Vine, vi y vencí.
No vive lejos; vive cerca
Tomamos chocolate; estaba muy rico
Escríbeme; te contestaré enseguida
domingo, 18 de octubre de 2009
NOBEL DE LITERATURA 2009
Herta Müller nació en Nytzkydorf (Rumanía) en 1953, en el seno de una familia perteneciente a la minoría alemana del país. La convivencia entre dos culturas la llevó, desde muy temprano, a profundizar en el conocimiento de ambos países. Cursó estudios de filología germánica y rumana, y su primer libro, En tierras bajas, se publicó en 1982, tras cuatro años de espera y con supresiones impuestas por la censura rumana. Cuando dos años más tarde la obra se publicó en Alemania, ahora en su versión original, las autoridades rumanas prohibieron a Müller el derecho a publicar. ‘En tierras bajas’ se compone de quince relatos ambientados en una pequeña comunidad rural, en los que la autora narra las vidas de sus habitantes, marcadas por la desesperanza, los conflictos y las relaciones con el Estado:
"No soportamos a los demás ni nos soportamos a nosotros mismos y los otros tampoco nos soportan"
dice a través de la voz de la niña que narra la historia. De hecho, la dictadura de Ceacescu es escenario de buena parte de sus obras, como El ser humano es un gran faisán en el mundo, en donde una familia alemana aguanta, con desesperación, un permiso para abadonar Rumanía. Su última novela publicada, ‘Atemschaukel’, está protagonizada por un joven de 17 años que es enviado a un campo de trabajo en la Unión Soviética, al concluir la Segunda Guerra Mundial.
Ha recibido, entre otros, los premios Aspekte (1984), Ricarda Huch (1987), Roswitha von Gandersheim (1990), Franz Kafka (1999) y Würth (2006). Desde 1987 reside en Berlín.
El Premio Nobel está dotado con diez millones de coronas suecas (980.000 euros) y la ceremonia de entrega tendrá lugar el 10 de diciembre, aniversario de la muerte de su fundador, Alfred Nobel. Es la décima ocasión en que se premia a un autor alemán (el último había sido Günter Grass en 1999).
¿QUÉ MÁS SABES DE ELLA?
"No soportamos a los demás ni nos soportamos a nosotros mismos y los otros tampoco nos soportan"
dice a través de la voz de la niña que narra la historia. De hecho, la dictadura de Ceacescu es escenario de buena parte de sus obras, como El ser humano es un gran faisán en el mundo, en donde una familia alemana aguanta, con desesperación, un permiso para abadonar Rumanía. Su última novela publicada, ‘Atemschaukel’, está protagonizada por un joven de 17 años que es enviado a un campo de trabajo en la Unión Soviética, al concluir la Segunda Guerra Mundial.
Ha recibido, entre otros, los premios Aspekte (1984), Ricarda Huch (1987), Roswitha von Gandersheim (1990), Franz Kafka (1999) y Würth (2006). Desde 1987 reside en Berlín.
El Premio Nobel está dotado con diez millones de coronas suecas (980.000 euros) y la ceremonia de entrega tendrá lugar el 10 de diciembre, aniversario de la muerte de su fundador, Alfred Nobel. Es la décima ocasión en que se premia a un autor alemán (el último había sido Günter Grass en 1999).
¿QUÉ MÁS SABES DE ELLA?
martes, 4 de agosto de 2009
¿Quién es este personaje?
Primera Guerra Mundial
28 de julio de 1914 - 11 de noviembre de 1918
Lugar
Europa, África y Medio Oriente (brevemente en China y las islas del Océano Pacífico)
Resultado
Victoria aliada
Casus belli
Asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria (28 de junio), declaración de guerra austríaca a Serbia (28 de julio) y movilización rusa contra Austria-Hungría (29 de julio).
Cambios territoriales
Disolución de los Imperios Alemán, Austrohúngaro, Otomano y Ruso.
Beligerantes
Potencias Centrales: Imperio Austrohúngaro, Bulgaria, Imperio Alemán, Imperio Otomano
Aliados: Francia, Bélgica, Gran Bretaña, Canadá, India Británica, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Australia, Terranova, Serbia,Imperio ruso, Italia, Estados Unidos, Montenegro Japón, Rumania, Grecia, Portugal
Comandantes
Francisco José I,Franz Conrad von Hötzendorf, Guillermo II de Alemania, Erich von Falkenhayn, Paul von Hindenburg, Reinhard Scheer, Erich Ludendorff, Mehmed V, İsmail Enver, Mustafa Kemal Atatürk, Fernando I de Bulgaria
Nicolás II de Rusia, Alexéi Alexéievich Brusílov, Philippe Pétain, Georges Clemenceau, Joseph Joffre, Ferdinand Foch, Robert Nivelle, Józef Piłsudski Herbert Henry Asquith, Douglas Haig, John Jellicoe, Víctor Manuel III, Luigi Cadorna, Armando Diaz, Woodrow Wilson, John J. Pershing
Bajas
Soldadosmuertos: 4.386.000heridos: 8.388.000desaparecidos: 3.629.000
Soldadosmuertos: 5.520.000heridos: 12.831.000desaparecidos: 4.121.000
La Primera Guerra Mundial fue un conflicto armado que tuvo lugar entre 1914 y 1918,[2] y que produjo más de 10 millones de bajas. Más de 60 millones de soldados europeos fueron movilizados desde 1914 hasta 1918. Originado en Europa por la rivalidad entre las potencias imperialistas, se transformó en el primero en cubrir más de la mitad del planeta. Fue en su momento el conflicto más sangriento de la historia. Antes de la Segunda Guerra Mundial, esta guerra solía llamarse la Gran Guerra o la Guerra de Guerras.
La guerra comenzó como un enfrentamiento entre Austria-Hungría y Serbia. Rusia se unió al conflicto, pues se consideraba protectora de los países eslavos y deseaba socavar la posición de Austria-Hungría en los Balcanes. Tras la declaración de guerra austrohúngara a Rusia el 1 de agosto de 1914, el conflicto se transformó en un enfrentamiento militar a escala europea. Alemania respondió a Rusia con la guerra, obligada por un pacto secreto contraído con la monarquía de los Habsburgo, y Francia se movilizó para apoyar a su aliada. Las hostilidades involucraron a 32 países, 28 de ellos denominados «Aliados»: Francia, Gran Bretaña, Rusia, Serbia, Bélgica, Canadá, Portugal, Japón, Estados Unidos (desde 1917), así como Italia, que había abandonado la Triple Alianza. Este grupo se enfrentó a la coalición de las «Potencias Centrales», integrada por los imperios Austrohúngaro, Alemán y Otomano, acompañados por Bulgaria.
Escribe un breve comentario sobre las consecuencias que trajo para la humanidad esta guerra. ¿Qué concepción de mundo quedó para los hombres del siglo XX?
Lugar
Europa, África y Medio Oriente (brevemente en China y las islas del Océano Pacífico)
Resultado
Victoria aliada
Casus belli
Asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria (28 de junio), declaración de guerra austríaca a Serbia (28 de julio) y movilización rusa contra Austria-Hungría (29 de julio).
Cambios territoriales
Disolución de los Imperios Alemán, Austrohúngaro, Otomano y Ruso.
Beligerantes
Potencias Centrales: Imperio Austrohúngaro, Bulgaria, Imperio Alemán, Imperio Otomano
Aliados: Francia, Bélgica, Gran Bretaña, Canadá, India Británica, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Australia, Terranova, Serbia,Imperio ruso, Italia, Estados Unidos, Montenegro Japón, Rumania, Grecia, Portugal
Comandantes
Francisco José I,Franz Conrad von Hötzendorf, Guillermo II de Alemania, Erich von Falkenhayn, Paul von Hindenburg, Reinhard Scheer, Erich Ludendorff, Mehmed V, İsmail Enver, Mustafa Kemal Atatürk, Fernando I de Bulgaria
Nicolás II de Rusia, Alexéi Alexéievich Brusílov, Philippe Pétain, Georges Clemenceau, Joseph Joffre, Ferdinand Foch, Robert Nivelle, Józef Piłsudski Herbert Henry Asquith, Douglas Haig, John Jellicoe, Víctor Manuel III, Luigi Cadorna, Armando Diaz, Woodrow Wilson, John J. Pershing
Bajas
Soldadosmuertos: 4.386.000heridos: 8.388.000desaparecidos: 3.629.000
Soldadosmuertos: 5.520.000heridos: 12.831.000desaparecidos: 4.121.000
La Primera Guerra Mundial fue un conflicto armado que tuvo lugar entre 1914 y 1918,[2] y que produjo más de 10 millones de bajas. Más de 60 millones de soldados europeos fueron movilizados desde 1914 hasta 1918. Originado en Europa por la rivalidad entre las potencias imperialistas, se transformó en el primero en cubrir más de la mitad del planeta. Fue en su momento el conflicto más sangriento de la historia. Antes de la Segunda Guerra Mundial, esta guerra solía llamarse la Gran Guerra o la Guerra de Guerras.
La guerra comenzó como un enfrentamiento entre Austria-Hungría y Serbia. Rusia se unió al conflicto, pues se consideraba protectora de los países eslavos y deseaba socavar la posición de Austria-Hungría en los Balcanes. Tras la declaración de guerra austrohúngara a Rusia el 1 de agosto de 1914, el conflicto se transformó en un enfrentamiento militar a escala europea. Alemania respondió a Rusia con la guerra, obligada por un pacto secreto contraído con la monarquía de los Habsburgo, y Francia se movilizó para apoyar a su aliada. Las hostilidades involucraron a 32 países, 28 de ellos denominados «Aliados»: Francia, Gran Bretaña, Rusia, Serbia, Bélgica, Canadá, Portugal, Japón, Estados Unidos (desde 1917), así como Italia, que había abandonado la Triple Alianza. Este grupo se enfrentó a la coalición de las «Potencias Centrales», integrada por los imperios Austrohúngaro, Alemán y Otomano, acompañados por Bulgaria.
Escribe un breve comentario sobre las consecuencias que trajo para la humanidad esta guerra. ¿Qué concepción de mundo quedó para los hombres del siglo XX?
Recuerdo. Autor Guy de Maupassant
Desde la víspera no habíamos comido nada. Durante todo el día, permanecimos ocultos en un granero, apretados unos contra otros para tener menos frío, los oficiales mezclados con los soldados, y todos reventados de cansancio. Algunos centinelas, tumbados en la nieve, vigilaban los alrededores de la granja abandonada que nos servía de refugio con el fin de evitarnos cualquier sorpresa. Se les relevaba de hora en hora, para que no se adormeciesen. Aquellos de nosotros que podían dormir, dormían; los demás permanecían inmóviles, sentados en el suelo, cruzando alguna frase con sus vecinos de vez en cuando. Desde hacía tres meses la invasión, como un mar desbordado, entraba por todas partes. Eran grandes oleadas de hombres que llegaban unas tras otras, sembrando en torno a ellas una espuma de merodeadores. En cuanto a nosotros, reducidos a doscientos francotiradores de los ochocientos que éramos un mes antes, nos batíamos en retirada, rodeados de enemigos, cercados, perdidos. Necesitábamos, antes del día siguiente, llegar a Blainville, donde esperábamos encontrar aún al general C... Si no conseguíamos recorrer por la noche las doce leguas que nos separaban de la ciudad, o si la división francesa se había alejado, ¡adiós toda esperanza! No podíamos marchar de día, pues la campiña estaba infestada de prusianos. A las cinco de la tarde oscurecía, con esa oscuridad macilenta de la nieve. Los mudos copos blancos caían, caían, sepultándolo todo bajo una gran sábana helada, que seguía espesándose bajo la innumerable multitud y la incesante acumulación de los vaporosos trozos de aquella guata de cristal. A las seis el destacamento se puso en marcha. Cuatro hombres avanzaban de exploradores, solos, trescientos metros por delante. Después venía un pelotón de diez hombres al mando de un teniente, y después el resto de la tropa, en bloque, en desorden, según el cansancio y la largura de los pasos. A cuatrocientos metros, a los flancos, algunos soldados iban de dos en dos. El blanco polvo que caía de las nubes nos revestía por entero, no se fundía sobre los quepis ni sobre los capotes, nos convertía en fantasmas, como espectros de soldados muertos. A veces descansábamos unos minutos. Sólo se oía entonces ese deslizamiento confuso de la nieve que cae, ese rumor casi inasible que forma el entremezclarse de los copos. Algunos hombres se sacudían, otros no se movían. Después circulaba una orden en voz baja. Nos echábamos los fusiles al hombro y, con paso extenuado, reanudábamos la marcha. De pronto los exploradores se replegaron. Algo les preocupaba. Circuló la palabra «¡alto!». Había un gran bosque ante nosotros. Seis hombres salieron de reconocimiento. Esperábamos entre un silencio lúgubre. De repente un grito agudo, un grito femenino, esa desgarradora y vibrante nota que ellas lanzan en sus terrores, atravesó la noche espesada por la nieve. Al cabo de unos minutos trajeron dos prisioneros, un viejo y una jovencita. El capitán los interrogó, siempre en voz baja: «¿Cómo se llama? —Pierre Bernard. —¿Profesión? —Cantinero del conde de Roufé. —¿Es hija suya? —Sí. —¿Qué hace? —Es costurera en el castillo. —¿Y por qué vagabundean así, de noche, vive Díos? —Nos ponemos a salvo. —¿Por qué? —Han pasado esta tarde doce ulanos. Fusilaron a guardias y ahorcaron al jardinero. Yo temí por la pequeña. —¿A dónde van? —A Blainville. —¿Por qué? —Porque dicen que allí hay un ejército francés. —¿Conocen el camino? —Perfectamente. —Basta con eso, Quédese a mi lado.» Y se reanudó la marcha campo a través. El viejo, silencioso, seguía al capitán. Su hija se arrastraba junto a él. De repente ella se detuvo. «Padre, dijo, estoy tan cansada que no puedo seguir adelante.» Y cayó al suelo. Temblaba de frío, y parecía a punto de morir. Su padre quiso llevarla. Pero ni siquiera pudo levantarla. El capitán pateaba, juraba, furioso y apiadado. «¡Maldita sea, no puedo dejarlos reventar aquí!» Se habían alejado algunos hombres; regresaron con ramas cortadas. En un minuto quedó preparada una camilla. El capitán se enterneció: «¡Maldita sea! ¡Ha sido detalle amable! Vamos, muchachos, ¿quién presta ahora su capote? Es para una mujer, ¡vive Dios!» Veinte capotes fueron desabrochados de golpe y arrojados sobre la camilla. En unos segundos la joven, envuelta en aquellas cálidas ropas de soldado, se encontró alzada por seis robustos brazos que la llevaban. Volvimos a emprender la marcha, como si hubiéramos tomado un trago de vino, más gallardos, más alegres. Incluso circulaban bromas, y se despertaba esa alegría que la presencia de una mujer infunde siempre en la sangre francesa. Los soldados ahora marcaban el paso, canturreaban toques de trompeta, caldeados de pronto. Y un viejo francotirador, que seguía a la camilla, esperando su turno para reemplazar al primer camarada que flaqueara, le abrió su corazón a su vecino. «Ya no soy joven, pero no hay como el sexo, condenado tunante, para reanimarnos de los pies a la cabeza.» Hasta las tres de la madrugada avanzamos casi sin descansar; pero, bruscamente, como un jadeo, se susurró de nuevo la voz de mando: «¡Alto!» Después, casi por instinto, todo el mundo se pegó al suelo. Allá abajo, en medio de la llanura, algo se movía. Parecía correr, y como la nieve ya no caía, se distinguía vagamente, muy lejos aún, una apariencia de monstruo que se alargaba como una serpiente, y después, de repente, parecía empequeñecerse, hacerse una bola, extenderse de nuevo con rápido impulso, se detenía de nuevo, y se ponía otra vez en marcha sin cesar. Entre los hombres tumbados corrieron órdenes susurradas; de vez en cuando chasqueaba un ruidito seco y metálico. Bruscamente la forma errante se aproximó, y vimos venir a trote largo, uno detrás de otro, doce ulanos perdidos en la noche. Estaban tan cerca ahora que se oía el resoplar de los caballos, y el sonido de chatarra de las armas, y el crujido del cuero de las sillas. Entonces, la sonora voz del capitán gritó: «¡Fuego, vive Dios!» Y cincuenta disparos de fusil rompieron el silencio helado de los campos; cuatro o cinco detonaciones retrasadas partieron todavía, y después otra, totalmente sola, la última; y cuando se disipó la ceguera de la pólvora inflamada, vimos que los doce hombres, con nueve caballos, habían caído. Tres animales huían a un galope loco, y uno arrastraba detrás, colgado del estribo por el pie, y dando tumbos, el cadáver de su jinete. El capitán gritó, gozoso: «Doce menos, ¡vive Dios!» Un soldado, del grupo, respondió: «¡Y otras tantas viudas!» Otro añadió: «No se necesita mucho tiempo para dar el salto.» Entonces, del fondo de la camilla, bajo el montón de capotes, salió una vocecita soñolienta: «¿Qué pasa, padre? ¿Por qué disparan?» El viejo respondió: «No es nada. Duerme, pequeña. » Y reanudamos la marcha. Caminamos aún cerca de cuatro horas. El cielo palidecía; la nieve se volvía clara, luminosa, reluciente; un viento frío barría las nubes; y un pálido rosa, como un débil lavado de acuarela, se extendía hacia oriente. Una voz lejana gritó de pronto: «¿Quién vive?» Le respondió otra voz. Todo el destacamento hizo alto. Y el propio capitán se adelantó. Esperamos mucho tiempo. Después reanudamos el avance. Pronto divisamos una casucha y ante ella, un puesto francés, arma al brazo. Un comandante a caballo nos miraba desfilar. De repente preguntó: «¿Qué llevan ustedes en esas parihuelas?» Entonces los capotes se movieron; se vieron salir primero dos pequeñas manos que los apartaban, después una cabeza despeinada, rodeada por una nube de cabellos, pero que sonreía y respondía: «Soy yo, señor, he dormido muy bien. No tengo frío.» Una carcajada estalló entre los hombres, una risa de viva satisfacción; y como un entusiasta, para expresar su alegría, vociferaba: «¡Viva la República!», toda la tropa, como asaltada por la locura, bramó frenéticamente: «¡Viva la República!» Han transcurrido doce años. La otra noche, en el teatro, la fina cabeza de una joven rubia despertó en mí un confuso recuerdo, un recuerdo obsesivo, pero indefinible. Pronto me turbó de tal manera el deseo de saber el nombre de aquella mujer, que se lo pregunté a todo el mundo. Alguien me dijo: «Es la vizcondesa de L..., hija del conde de Roufé.» Y todos los detalles de aquella noche de guerra se alzaron en mi memoria, tan claros que se los conté inmediatamente, a fin de que los escribiera para el público, a mi vecino de butaca y amigo, que firma.
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